LA COMUNICACIÓN TRANSVERSAL O «TRENZADA» Y LA COMUNICACIÓN LINEAL O «TIPO PALO»

La profesión pedagógica, entre muchos saberes técnicos y normativos que supone el trabajar dentro de una escuela, también pide que los maestros desarrollen ciertas habilidades y estrategias al momento de trabajar con los alumnos.

El recurso más utilizado, es y será siempre, la palabra. Con ella nos comunicamos y transmitimos información a quien nos escucha. Sin embargo, muchas veces no se nos prepara para dar un discurso de manera ordenada o que apunte al objetivo que buscamos, sin discurrir para llegar “al grano”.

¿Quién no ha tenido que escuchar de su maestro las aventuras y peripecias que tuvo que pasar en sus años de secundaria? Y mientras aquel maestro hacía ademanes y daba gritos para dar más intensidad al momento en que su maestra, como fiera, llegaba a castigar al grupo entero, a más de uno se nos ha ocurrido, preguntarnos ¿a qué hora empieza mi clase de matemáticas?

Este ejemplo, aunque sea gracioso, también ejemplifica a la perfección la falta de preparación que muchos docentes tienen en su discurso al momento de exponer sus clases.

En este blog queremos compartirte dos técnicas que pueden ayudarte a expresar lo que quieres, llamar la atención de tus alumnos y hacer tus clases más entretenidas.

La técnica de la comunicación “tipo palo” lineal y “trenza” o transversal, se han denominado así por la manera en que se puede ordenar un discurso.

Comunicación “tipo palo” o lineal

Este tipo de comunicación te permite organizar mejor la información que quieres transmitir. La idea es que estructures minuciosamente el tema para que puedas atender punto por punto. Se comienza por el punto 1, después el 2, y así progresivamente. La gran ventaja es que puedes tener un total manejo sobre tu discurso, sin embargo, no permite improvisaciones y esto puede costarte la atención de tus alumnos. La comunicación lineal es llamada así porque sigue un camino discursivo único y, podríamos decir, rígido.

Comunicación “tipo trenza” o transversal

Esta técnica podría ser considerada como menos ordenada. Sin embargo, quienes utilizamos este recurso hemos notado una mejora en la atención de nuestros alumnos, así como una mejor calidad en el aprendizaje. La idea de esta técnica es entrelazar distintos discursos que, al unirse, muestren un panorama mucho más amplio del tema a tratar. Supongamos que estamos hablando sobre el ciclo de la lluvia, por ejemplo, si comenzamos explicando cuál es el proceso mediante el cual el agua se evapora para condensarse después en forma de lluvia, podemos introducir un discurso alternativo sobre la importancia del agua y uno más sobre las regiones donde se carece de este recurso. A medida que los tres discursos se interrelacionen, puedes generar un impacto mayor hacia tus alumnos sobre el tema central que quieres abordar, y este interés es una de las mayores ventajas de este tipo de discurso. En cambio, también se corre el riesgo de perder el hilo de lo que quieres decir, de manera que necesitas tener un buen manejo sobre el tema para no caer en esas pequeñas complicaciones.

No queremos arriesgarnos a proponer cada tipo de técnica discursiva que hoy te hemos compartido, como “buena o mala”. Simplemente son estrategias que puedes utilizar de acuerdo a tus necesidades y las de tus alumnos. Tú decides qué tanto quieres perfeccionarte en el manejo de cada una.